{"id":232,"date":"2010-07-25T23:24:45","date_gmt":"2010-07-25T21:24:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/?p=232"},"modified":"2010-07-25T23:24:45","modified_gmt":"2010-07-25T21:24:45","slug":"25-de-julio-santiago-apostolo-santiago-matamoros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/?p=232","title":{"rendered":"25 de Julio: Santiago Apostol(o Santiago Matamoros)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/blogs.circuloesceptico.org\/blogs-media\/SantiagoMatamoros1-burte-20090106%281%29.jpg\" alt=\"\" width=\"171\" height=\"239\" \/><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n es <strong>Santiago<\/strong> <strong>Matamoros<\/strong>? A pesar del apellido,              tan pol\u00edticamente incorrecto, se trata del mismo Ap\u00f3stol <strong>Santiago<\/strong> bajo la faz y hechuras guerreadoras. \u00c9l es <strong>Santiago<\/strong> el Mayor, el de              los Evangelios, hijo de Zebedeo y Salom\u00e9 y hermano del joven Juan,              el ap\u00f3stol amado del Se\u00f1or. Jesucristo llam\u00f3 a ambos hermanos los              \u00ab<em>Boanerges<\/em>\u00bb -los Hijos del Trueno-, por el celo que mostraron              por la honra del Se\u00f1or cuando pidieron que cayera fuego del cielo              sobre una aldea que hab\u00eda impedido el paso a Jes\u00fas y a sus              acompa\u00f1antes. <!--more--><\/p>\n<p>La madre de ambos siempre estaba alrededor de Cristo,              pidi\u00e9ndole que reservara a sus hijos elevados puestos de gloria en              el Reino que estaba por venir. Jesucristo les pregunt\u00f3 si ser\u00edan              capaces de beber el c\u00e1liz y ellos contestaron: \u00abpossumus!\u00bb              -\u00a1podemos!.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n sit\u00faa a <strong>Santiago<\/strong> en la antigua Hispania, propagando              el Evangelio. A las orillas del Ebro, en Cesaraugusta -Zaragoza-, se              le apareci\u00f3 la Virgen Mar\u00eda (que todav\u00eda viv\u00eda en este mundo sin              haber sido asunta al cielo). Nuestra Se\u00f1ora le previno de los              peligros que se cern\u00edan sobre el grupo de cristianos que \u00e9l formaba,              anim\u00e1ndolo a seguir con su labor apost\u00f3lica. <strong>Santiago<\/strong> sigui\u00f3              predicando hasta que decidi\u00f3 regresar a Jerusal\u00e9n, donde fue              martirizado. Seg\u00fan la venerable leyenda su cad\u00e1ver fue trasladado              por sus disc\u00edpulos y depositado en Compostela -el campo de la              estrella-, donde Europa lo continua venerando.<\/p>\n<p><strong>Ejecutoria del Celestial Caballero <strong>Santiago<\/strong> <strong>Matamoros<\/strong>.<\/strong><\/p>\n<p>La tradici\u00f3n del <strong>Matamoros<\/strong> se remonta al reinado de Ramiro I              (muerto en 850) que sucedi\u00f3 en el trono de Asturias y Le\u00f3n a su t\u00edo              Alfonso el Casto (muerto en 842). Al fallecer su t\u00edo, los moros              reclamaron el tributo de las cien doncellas (cincuenta hidalgas y              cincuenta plebeyas) que ten\u00edan impuesto a los cristianos. Ramiro I              que estaba en Bardulia (antiguo nombre de Castilla la Vieja) no              quiso entregarles las cien doncellas y se encontr\u00f3 frente a frente              con la morisma en Clavijo donde en la v\u00edspera de la batalla, seg\u00fan              la tradici\u00f3n, se le aparece en sue\u00f1os el Ap\u00f3stol <strong>Santiago<\/strong>. <strong>Santiago<\/strong> le comunica que ha sido designado por Dios como Patr\u00f3n de las              Espa\u00f1as. <strong>Santiago<\/strong> anima a Ramiro al combate y le pide que lo              invoque. Los cristianos dan batalla al grito de \u00ab\u00a1Dios ayuda a              <strong>Santiago<\/strong>!\u00bb, y los moros son vencidos. Aquella gloriosa jornada de              las armas cristianas ser\u00e1 la fundaci\u00f3n de la Orden de <strong>Santiago<\/strong>.<\/p>\n<p>En la batalla de Hacinas entre el Conde Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez (muerto              en 970) y el caudillo moro Almanzor aparece otra vez <strong>Santiago<\/strong>, que              le dice al conde de Castilla: \u00ab\u00a1Ferrando de Castiella, hoy te crece              gran bando!\u00bb. Las huestes de Fern\u00e1n Gonz\u00e1lez vencen a los moros al              grito de \u00ab\u00a1<strong>Santiago<\/strong> y cierra!\u00bb (es la primera vez que se registra el              que luego ser\u00e1 grito famoso entre los cristianos peninsulares cuando              entran en batalla; este grito de guerra viene a significar: <strong>Santiago<\/strong> y choquemos contra ellos).<\/p>\n<p>Entre la leyenda y la historia, muchas ser\u00e1n las apariciones de              <strong>Santiago<\/strong> en la historia b\u00e9lica de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Los antiguos enemigos de su patronazgo guerrero.<\/strong><\/p>\n<p>Pero pronto se alzar\u00e1n voces contra su patronato. El pionero ser\u00e1              un peregrino hel\u00e9nico, de nombre Ostiano. El suceso ser\u00e1 en v\u00edsperas              de la conquista de Coimbra por el rey de Castilla Fernando I el              Grande (muerto en 1065). Ostiano que hab\u00eda culminado su              peregrinaci\u00f3n a <strong>Santiago<\/strong>, escuch\u00f3 de unos peregrinos comentar esta              particular faceta del Ap\u00f3stol a caballo y blandiendo espada, cosa              que parece ser que lo escandaliz\u00f3. El peregrino recrimin\u00f3 a los              otros devotos que pintaran al santo como jinete y espadeador,              dici\u00e9ndoles as\u00ed: \u00ab\u00a1Amigos, no lo llam\u00e9is caballero sino pescador!\u00bb.              Por la noche, seg\u00fan cuenta la tradici\u00f3n repetida en las cr\u00f3nicas              medievales, se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os el mismo Se\u00f1or <strong>Santiago<\/strong> que              calza espuela, vestido con ropas radiantes y portando en su mano              unas llaves. El Ap\u00f3stol, jovial, no sabemos si grave o socarr\u00f3n, le              dijo: \u00ab<em>Ostiano, no dudes de mi caballer\u00eda, que has de saber que              soy caballero de mi Se\u00f1or Jesucristo, ayudador de los cristianos              contra los moros, y te digo m\u00e1s: con estas llaves que tengo en la              mano, ma\u00f1ana domingo a hora de tercia, abrir\u00e9 las puertas de Coimbra              y se la dar\u00e9 al Rey Don Fernando<\/em>\u00ab. Dicho esto, el Se\u00f1or <strong>Santiago<\/strong> se mont\u00f3 en un caballo -no pod\u00eda ser sino blanco, como reza el              popular dicho-, de los corceles que pastan en los pradizales del              cielo, y se fue al galope. Ostiano, el ecum\u00e9nico e incr\u00e9dulo              escarmentado, comunic\u00f3 al d\u00eda siguiente la celestial aparici\u00f3n a las              autoridades eclesi\u00e1sticas. En la hora de tercia los moros de Coimbra              sucumb\u00edan despu\u00e9s de un prolongado asedio y las huestes de Fernando              I el Grande entraban en gloria: en la mezquita, convertida en              Catedral, fue armado caballero Rodrigo D\u00edaz de Bibar, quien luego              ser\u00eda el Cid Campeador, junto a centenares de caballeros se\u00f1alados.              En Compostela se desconoc\u00eda aquella buena nueva hasta que d\u00edas              despu\u00e9s (en aquellos tiempos las noticias no llegaban tan pronto)              los mensajeros refrendaron la revelaci\u00f3n de Ostiano.<\/p>\n<p>Los devotos de <strong>Santiago<\/strong> Ap\u00f3stol no s\u00f3lo tendr\u00edan que sufrir el              escepticismo de algunos cristianos que negaban que el antiguo              pescador de Palestina hubiera sido armado caballero celestial. En el              siglo XVII las catedrales de Toledo, <strong>Santiago<\/strong>, Tarragona y Braga              compet\u00edan entre s\u00ed para alzarse con el Primado. Fue la sede de              Toledo la que descarg\u00f3 un serio golpe sobre su rival, la de <strong>Santiago<\/strong> de Compostela, al negar la venida del Ap\u00f3stol con un dudoso              documento que se baraj\u00f3 para tal objeto: \u00abColecci\u00f3n de              Concilios\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Siglo XVII: La camarilla del Conde-Duque de Olivares..<\/strong><\/p>\n<p>Cuando en 1622 es canonizada Santa Teresa de Jes\u00fas, los              defensores de la santa reformadora del Carmelo pretendieron elevar a              la m\u00edstica al t\u00edtulo de patrona de Espa\u00f1a, relegando a <strong>Santiago<\/strong> Ap\u00f3stol a un papel secundario. Esta iniciativa ven\u00eda enturbiada por              los intereses de los grupos de poder hebreos que como conversos              pretend\u00edan reivindicar a la santa de \u00c1vila, descendiente a su vez de              conversos, como Patrona de Espa\u00f1a. La camarilla del Conde-Duque de              Olivares, pariente \u00e9l mismo de la m\u00edstica abulense y caballero de la              Orden de Calatrava dise\u00f1\u00f3 toda la campa\u00f1a para despojar a <strong>Santiago<\/strong> de su patronicio sobre Espa\u00f1a. Contra las maquinaciones de los              conversos y la camarilla del Conde-Duque levantar\u00eda su voz hidalga              D. Francisco de Quevedo y Villegas, caballero de la Orden de              <strong>Santiago<\/strong>, que redactar\u00eda un op\u00fasculo en que reivindicaba la              legitimidad del patronazgo de <strong>Santiago<\/strong> por encima de cualquier otro              santo patrocinio m\u00e1s moderno.<\/p>\n<p><strong>Los m\u00e1s modernos enemigos de <strong>Santiago<\/strong>.<\/strong><\/p>\n<p>All\u00e1 por los 80, el sacerdote P. Jos\u00e9 Mar\u00eda Javierre escrib\u00eda que              ya era hora de: \u00ab<em>Convertir al se\u00f1or <strong>Santiago<\/strong> en un ciudadano              normal que anda por las calles con su traje bien cortado. Un              <strong>Santiago<\/strong> dispuesto a trabajar en la oficina y a votar cuando sea              necesario<\/em>\u00ab. La intenci\u00f3n expresa del P. Javierre era apear a              <strong>Santiago<\/strong> de su caballo, despoj\u00e1ndolo de sus atributos guerreros, sin              reparar en que su atrevida pretensi\u00f3n dejar\u00eda hu\u00e9rfana a los              espa\u00f1oles de uno de los simb\u00f3licos m\u00e1s ricos e identitarios de la              Historia de Espa\u00f1a, el legendario Santo que interven\u00eda en las              batallas de los reinos cristianos de la Pen\u00ednsula con sus \u00e1ngeles              glad\u00edferos, un mitologema capaz de movilizar a la Cristiandad              hisp\u00e1nica para culminar felizmente la Reconquista.<\/p>\n<p>Creemos que, aunque natural de Huesca, al P. Javierre no le              tendr\u00edan que ser ajenos los textos de Blas Infante sobre <strong>Santiago<\/strong> <strong>Matamoros<\/strong>, sobre todo cuando este sacerdote ha coqueteado siempre              con el incipiente andalucismo, sobre todo con el que levantaba la              cabeza en la Transici\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante una visita de Blas Infante a Galicia -corr\u00eda el a\u00f1o              1929-, y en el marco de un contexto de fraternidad nacionalista              galleguista-andalucista, Blas Infante propondr\u00e1 una sospechosa              revisi\u00f3n hist\u00f3rica del mito de <strong>Santiago<\/strong> <strong>Matamoros<\/strong>. Y algo m\u00e1s que              una revisi\u00f3n hist\u00f3rica, nos atrevemos a decir. As\u00ed nos lo cuenta el              notario de Cantillana:<\/p>\n<p>\u00abYo ped\u00ed a los compa\u00f1eros de Galicia que, en cuanto Espa\u00f1a              recobrase su libertad [se refiere a la futura II Rep\u00fablica espa\u00f1ola              en que hab\u00edan depositado sus esperanzas de emancipaci\u00f3n buena parte              de los nacionalistas centr\u00edfugos de todo el territorio nacional]              celebraran una fiesta en la cual, como se\u00f1al de amor y de              reconocimiento de Andaluc\u00eda, desmontaran a <strong>Santiago<\/strong> y le rompiesen              la lanza. As\u00ed lo llegaron a prometer. \u00bfEs ya la hora, queridos              hermanos de Galicia?\u00bb (\u00abPueblo Andaluz\u00bb, 20 de junio de 1931).<\/p>\n<p>El nacionalista gallego Castelao recog\u00eda jubiloso la invitaci\u00f3n              de su colega nacionalista, escribiendo: \u00abO &#8216;\u00a1<strong>Santiago<\/strong> y cierra              Espa\u00f1a!&#8217; da cruzada -mais que espa\u00f1ola europea- contra os mouros,              quer decir que Compostela foi a fonte das enerx\u00edas e dos ideaes que              mantiveron a ofensiva&#8230; n\u00f3s nada ti\u00f1amos que reconquistar porque              nada perd\u00e9ramos\u00bb [\u00abEl \u00ab\u00a1<strong>Santiago<\/strong> y cierra Espa\u00f1a!\u00bb de la cruzada              -m\u00e1s que espa\u00f1ola, europea- contra los moros, quiere decir que              Compostela fue la fuente de las energ\u00edas y de los ideales que              mantuvieron la ofensiva&#8230; nosotros nada ten\u00edamos que reconquistar              porque nada hab\u00edamos perdido\u00bb -como podemos comprobar, una postura              muy solidaria para con el resto de Espa\u00f1a sojuzgada bajo la              cimitarra sarracena. Tambi\u00e9n cabe preguntarnos qu\u00e9 ideal de              Andaluc\u00eda alentaba Blas Infante cuando propuso la \u00abdegradaci\u00f3n\u00bb              militar de <strong>Santiago<\/strong> <strong>Matamoros<\/strong>; para esas fechas podemos decir que el              \u00abpadre de la patria andaluza\u00bb (\u00bf!?) hab\u00eda postergado el sue\u00f1o de              Tartessos y la B\u00e9tica hispano-romana como referentes para              reivindicar un \u00abhecho diferencial\u00bb que hiciera de Andaluc\u00eda una              \u00abnaci\u00f3n\u00bb legitimada a su auto-determinaci\u00f3n. Aquellas remotas              Arcadias de la Historia de Andaluc\u00eda hab\u00edan cedido, para Blas              Infante, ante el embrujo de un Al-Andalus cada vez m\u00e1s magnificado e              idealizado; el mismo sue\u00f1o andalus\u00ed que le permiti\u00f3 confraternizar,              cuando peregrin\u00f3 a Marruecos, con la jarcas rife\u00f1as que degollaban              soldaditos espa\u00f1oles en el norte de \u00c1frica por aquellos mismos              a\u00f1os.]<\/p>\n<p>El brasile\u00f1o Am\u00e9rico Castro, padre del triculturalismo, escribir\u00e1              en la misma l\u00ednea que Blas Infante y Castelao: \u00abLos beneficios              b\u00e9licos de la acci\u00f3n del Ap\u00f3stol en los campos de batalla              engrandecieron a Castilla, no a Galicia. De ah\u00ed la impopularidad que              goza entre los intelectuales gallegos [\u00bfse refiere s\u00f3lo a Castelao?]              el mito de <strong>Santiago<\/strong> <strong>Matamoros<\/strong>\u00ab. (Sobre el nombre y el qui\u00e9n de los              espa\u00f1oles, Taurus, 1985, p\u00e1g. 59).<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n sobre la funcionalidad del mito de <strong>Santiago<\/strong> <strong>Matamoros<\/strong> tambi\u00e9n tendr\u00e1 una versi\u00f3n trasatl\u00e1ntica en la obra              soterrada de Blas Infante. Seg\u00fan su pedisecuo glosador Manuel Ruiz              Romero: \u00abLa actuaci\u00f3n de Castilla en el denominado Nuevo Continente              no puede comprenderse sino como una extensi\u00f3n de su conducta frente              a Al-\u00c1ndalus nazar\u00ed.\u00bb En palabras de Blas Infante, todo pueblo              conquistado por nuestros antepasados en Am\u00e9rica contaba con: \u00ab&#8230;una              imagen de un feroz espa\u00f1ol con una cruz en la mano y una espada en              la otra, caballero en un caballo matando hombres\u00bb.<\/p>\n<p>En la peculiar y distorsionada visi\u00f3n de la historia de Espa\u00f1a              que ten\u00eda D. Blas Infante, los cristianos (que para \u00e9l eran los              siniestros \u00abmesetarios\u00bb, para entendernos: \u00ablos malos de la              pel\u00edcula\u00bb) hab\u00edan convertido a <strong>Santiago<\/strong> Ap\u00f3stol en un s\u00edmbolo              peligroso para los intereses musulmanes (nos choca, en serio, que              Blas Infante defienda con m\u00e1s tenacidad los presuntos derechos de              los musulmanes sobre Andaluc\u00eda que los propios intereses espa\u00f1oles:              \u00bfera espa\u00f1ol el Sr. Blas Infante?). Las relaciones de Blas Infante              con los galleguistas del grupo de Castelao ven\u00edan a coincidir como              se puso de manifiesto en las visitas que Blas Infante realizara a              Galicia. Los nacionalistas galleguistas, como hemos le\u00eddo m\u00e1s arriba              en palabras de Castelao, estaban convencidos de que Castilla hab\u00eda              expoliado a Galicia de uno de los \u00abmitos\u00bb propios y aut\u00f3ctonos que              pudieran haber obrado para su engrandecimiento particularista al              margen del destino conjunto de Espa\u00f1a. Ambas corrientes              nacionalistas y centr\u00edfugas coinciden en sus rasgos m\u00e1s generales              con la interpretaci\u00f3n que extra\u00eda el pernicioso Am\u00e9rico Castro:              \u00ab<em><strong>Santiago<\/strong> ser\u00e1 convertido en el anti-Mahoma y su santuario en la              anti-kaaba<\/em>\u00bb (La realidad hist\u00f3rica de Espa\u00f1a, Porr\u00faa, M\u00e9xico,              1975, pp. 347-348).<\/p>\n<p>El padre escolapio Enrique Iniesta Coullant-Valera (hemos dicho              bien, \u00abpadre escolapio\u00bb, o sea: sacerdote cat\u00f3lico, como su amigo el              P. Jos\u00e9 Mar\u00eda Javierre), es uno de los compiladores y bi\u00f3grafos m\u00e1s              solventes de Blas Infante. No es de extra\u00f1ar que ellos dos -Iniesta              y Javierre- sepan mejor que nosotros qu\u00e9 es lo que se trama tras las              bambalinas cuando algunos sacerdotes cat\u00f3licos piden que se baje a              <strong>Santiago<\/strong> de su caballo: \u00bfser\u00e1 para desposeer a Espa\u00f1a de uno de los              s\u00edmbolos m\u00e1s fecundos de su Historia?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/_NUcePq72HHU\/SIxhKyxxAnI\/AAAAAAAAAj8\/PwiOoQGjBcI\/s400\/Con%2BSantiago%2BMatamoros.gif\" alt=\"\" width=\"382\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"425\" height=\"350\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\"><param name=\"src\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/V07ExGMd0l8\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"425\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/V07ExGMd0l8\"><\/embed><\/object><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n es Santiago Matamoros? A pesar del apellido, tan pol\u00edticamente incorrecto, se trata del mismo Ap\u00f3stol Santiago bajo la faz y hechuras guerreadoras. \u00c9l es Santiago el Mayor, el de los Evangelios, hijo de Zebedeo y Salom\u00e9 y hermano del joven Juan, el ap\u00f3stol amado del Se\u00f1or. Jesucristo llam\u00f3 a \u2026 <a href=\"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/?p=232\">Contin\u00faa leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr; <\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7,12],"tags":[],"class_list":["post-232","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-historia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=232"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/232\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jovenesinconformistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}